Aunque el vermut tenga raíces milenarias, a los hermanos de Turín Giovanni Giacomo y Carlo Stefano Cinzano, pioneros del vermut moderno, se debe la costumbre de tomar el vermut tal como la conocemos hoy. En 1757 se hicieron ya famosos con la elaboración de sus primeros vinos aromáticos en su pequeña tienda en Turín. Un poco más tarde, en 1786, elaboraron su primer vermut, el Cinzano Rosso, considerado por los expertos como uno de los primeros vermuts de la historia moderna. El primer Cinzano Rosso representaba para el Turín de la época algo innovador, sublime y elegante. Con sus toques picantes, sus notas a frutos secos que aportaban un sabor redondo y suaves toques de madera y regaliz, el Cinzano era considerado un vermut muy refinado y aristocrático. Un verdadero “señor vermut”.

El Cinzano no es solamente uno de los primeros vermuts auténticos de Turín; es una verdadera caja de recuerdos.

Además, los hermanos de Turín fueron pioneros de las modernas estrategias de marketing. Ellos mismos diseñaron para su producto un nuevo logo vanguardista con los característicos colores rojo y azul, el primero para representar la pasión y el orgullo hacia esta bebida y el segundo para simbolizar la nobleza, la tradición y la profundidad del mar mediterráneo. Dos siglos después, ese mismo logo sigue manteniéndose igual y sin modificación alguna. No obstante, lo que convierte a esos hermanos en verdaderos genios del marketing es su campaña publicitaria del Cinzano Soda a principios de siglo XX. En ella aparecían dos personas que iban a brindar y que pronunciaban las palabras “¡Cin, cin, Cinzano!”, palabras que pasarían a la historia y que acabarían siendo el origen de nuestra actual forma de brindar.

Hoy, 268 años después, el vermut sigue en auge y tomar un vermut es sinónimo de socializar, compartir y disfrutar. Así que brindamos por los hermanos de Turín, porqué sin ellos la expresión “hacer el vermut” no hubiera tenido el significado que todos amamos.

¡Cin cin!